<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://victorrojasvasquez.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Ich heisse V&#xED;ctor Rojas und habe etwas zu sagen</title><description>Bit&#xE1;cora personal y asuntos colaterales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&#xED;ctor Rojas V&#xE1;squez</description><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Dein  Poem</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050503-dein-poem.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050503-dein-poem.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p>Ich erz&auml;lte dir dass ich Angst hate und du antwortetest mir dass ich mir keine Sorge machen muss...<br />Ich fragte dich, warum? du sagtest: "weil du mich hast" und das war genug, genug um mich vorw&auml;rts zu bewegen...</p>]]></description><pubDate>Tue, 05 May 2009 09:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Humor peruano</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050502-humor-peruano.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050502-humor-peruano.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: Times New Roman; font-size: small;"><p>&nbsp;</p><p>El presidente del Per&uacute;, Mariscal Ram&oacute;n Castilla (1847-1861), sosten&iacute;a que hab&iacute;a que tener cuidado, mucho cuidado con los chilenos, dec&iacute;a: " si Chile se compra un barco de guerra, Per&uacute; debe comprar dos, si Chile compra dos, Per&uacute; debe comprar cuatro, si Chile compra tres, Per&uacute; seis, si Chile compra cuatro, el Per&uacute; se declara en bancarrota..."</p><p>&nbsp;</p><p>Se reunen Michelle con Alan en Lima,</p><p>Michelle le dice a Alan:</p><p><em>&iquest;Sabes? Tanto me encant&oacute;  el Per&uacute; que me gustar&iacute;a tener un departamento aqu&iacute;</em></p><p>Alan le pregunta <em>&iquest;Un Pent House? &iquest;Un Loft en Miraflores o en San Isidro?</em></p><p>&nbsp;</p><p>Michelle le responde: <em>no mi amigo, el departamento de Tacna con territorio mar&iacute;timo incluido.</em></p><p>&nbsp;</p></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 05 May 2009 08:48:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y nos fuimos al Chancho!!!!! (expresi&#xF3;n chilena para designar un exceso)</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050501-y-nos-fuimos-al-chancho-expresion-chilena-para-designar-un-exceso-.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050501-y-nos-fuimos-al-chancho-expresion-chilena-para-designar-un-exceso-.php</guid><description><![CDATA[<p>Fuente:elmostrador.cl, 03/05/2009</p>]]></description><pubDate>Tue, 05 May 2009 08:25:00 +0000</pubDate></item><item><title>Empate o Reforma Pol&#xED;tica</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050303-empate-o-reforma-politica.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050303-empate-o-reforma-politica.php</guid><description><![CDATA[<div class="Section1"><p class="MsoNormal"><span style="color: black;">EMPATE Y REFORMA POLITICA</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Roberto Laserna</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">En los an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n que vive el pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se hace referencia al empate como una caracter&iacute;stica fundamental. Y se suele afirmar, adem&aacute;s, que se trata de un empate entre fuerzas y visiones pol&iacute;ticas que no son solamente diferentes sino incluso antag&oacute;nicas, lo que explicar&iacute;a la calificaci&oacute;n de &ldquo;catastr&oacute;fico&rdquo; que se tiende a asociar a este empate: ninguno puede imponerse al otro, ni convencerlo, y por ello ambas fuerzas tienden a enfrentarse con el riesgo de que se destruyan mutuamente y lleven al pa&iacute;s al colapso. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Es indudable que hay un empate, pero es muy discutible que se trate de un empate entre dos visiones de pa&iacute;s. El empate es de fuerzas y de poder, pero no es tan evidente que las fuerzas confrontadas tengan una visi&oacute;n claramente definida del pa&iacute;s que quieren y mucho menos que esas visiones sean antag&oacute;nicas y excluyentes. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">No se trata de ignorar diferencias, que las hay, pero hay razones para creer que los antagonismos est&aacute;n basados m&aacute;s en lo que cada parte cree que el otro quiere, y no en una conciencia clara y expl&iacute;cita de lo que cada uno realmente quiere. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Para empezar, en el <span class="GramE">MAS</span> hay varias visiones de pa&iacute;s y no todas son compatibles o convergentes. Basta revisar el proyecto de Constituci&oacute;n aprobado en Oruro para comprobarlo, y m&aacute;s a&uacute;n cuando se incluye en el an&aacute;lisis la formulaci&oacute;n del Plan Nacional de Desarrollo y las iniciativas de pol&iacute;tica que ha planteado el gobierno en sus casi tres a&ntilde;os de gesti&oacute;n. Y en la oposici&oacute;n tambi&eacute;n hay varias visiones: los estatutos auton&oacute;micos son una aproximaci&oacute;n pero hay una parte de la oposici&oacute;n que no se reconoce en ellos aunque los apoya por t&aacute;ctica pol&iacute;tica. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Lo que en realidad parece estar en el n&uacute;cleo del empate es el control de los recursos provenientes de la explotaci&oacute;n de la naturaleza. El gobierno central quiere controlarlos para llevar a cabo un proceso de desarrollo planificado desde el centro, porque est&aacute; convencido de que de esa manera va a servir mejor a la ciudadan&iacute;a, y los gobiernos departamentales quieren controlarlos para impulsar un proceso descentralizado, auton&oacute;mico, porque est&aacute; convencido de que es as&iacute; como puede servir mejor a la ciudadan&iacute;a. Y est&aacute;n dispuestos a entrar en esa disputa los gobiernos municipales, con el mismo argumento. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Es indudable que la experiencia centralista ha sido negativa y es probable que la <span class="SpellE">descentralista</span> y localista lo sea menos, pero ambas son <span class="GramE">medios</span>, no fines, son procedimientos, no visiones, y ninguna se plantea el derecho que tiene la ciudadan&iacute;a a ser protagonista de su propio desarrollo. Todas se atribuyen la representaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a y se autodefinen como su mejor expresi&oacute;n. Sin embargo, todas las experiencias exitosas <span class="yshortcuts"><span>en el mundo</span></span>, son aquellas en las que el desarrollo lo hizo la gente, desde su iniciativa y respondiendo a los incentivos de la econom&iacute;a. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">Desde este punto de vista, es posible lograr el desempate, y la manera m&aacute;s directa es haciendo desaparecer el objeto de la disputa, es decir, evitando que las rentas sean concentradas en las burocracias y d&aacute;ndole a la gente la oportunidad y la responsabilidad de utilizarlas para su propio bienestar. Cuando la gente, adem&aacute;s del poder del voto, tenga el poder del gasto, las burocracias dejar&aacute;n de pelear entre s&iacute; y volcar&aacute;n su atenci&oacute;n hacia el ciudadano, para convencerlo de que pague impuestos y conf&iacute;e en ellas. Adem&aacute;s de reducir la conflictividad, esto tendr&iacute;a impactos transformadores profundos, porque desatar&iacute;a las iniciativas de los ciudadanos en vez de que sigan adormecidas por promesas o distra&iacute;das por disputas interminables e in&uacute;tiles. S&oacute;lo entonces surgir&aacute;n las visiones de pa&iacute;s que ahora, con mucha bondad, apenas suponemos que existen. </span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal"><span style="color: black;">&copy; <a href="http://www.columnistas.net/" target="_blank"><span class="yshortcuts"><span style="color: #0066cc;"><span>www.columnistas.net</span></span></span></a></span></p> <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Garamond; color: black;">&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal">Publicado en La  Raz&oacute;n, Los Tiempos y El Potos&iacute; el 9 de septiembre de 2008</p></div> <p>geovisit();<img src="http://visit.geocities.com/visit.gif?&amp;r=http%3A//www.geocities.com/laserna_r/empate.html&amp;b=Netscape%205.0%20%28Windows%3B%20de-AT%29&amp;s=1280x800&amp;o=Win32&amp;c=32&amp;j=true&amp;v=1.2" border="0" /></p> &lt;img src="http://visit.geocities.yahoo.com/visit.gif?us1241347333" alt="setstats" border="0" width="1" height="1"&gt;<p><img src="http://geo.yahoo.com/serv?s=76001076&amp;t=1241347333&amp;f=us-w5" border="0" alt="1" width="1" height="1" /></p>]]></description><pubDate>Sun, 03 May 2009 19:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>El poder de las regiones</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050302-el-poder-de-las-regiones.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050302-el-poder-de-las-regiones.php</guid><description><![CDATA[<div class="Section1"><p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"><strong><span>EL PODER DE LAS REGIONES</span></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><span>Roberto Laserna</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><em><span>En memoria de <span class="SpellE">Chacho</span> Justiniano</span></em></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>El poder de las regiones produjo la democracia en los 80 y resurge ahora para defenderla. Aunque algo <span class="GramE">exagerada</span>, por omitir detalles y matices, esta afirmaci&oacute;n es fundamentalmente cierta. Cuando los comit&eacute;s c&iacute;vicos rechazaron a Garc&iacute;a Meza y reivindicaron la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado como referencia pol&iacute;tica en 1981, <span class="GramE">inclinaron</span> definitivamente la balanza a favor de la democracia. Ese mismo poder parece emerger ahora para preservar lo avanzado en derechos humanos y en instituciones de protecci&oacute;n a los derechos civiles y a las libertades econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas de los bolivianos.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Hasta la reconquista de la democracia, lograda finalmente en 1982, la resistencia a las dictaduras, heroica y tenaz como la de los sindicatos, apenas lograba reemplazar a uno por otro caudillo, casi siempre militar. En la confusi&oacute;n ideol&oacute;gica de una izquierda que ya entonces no distingu&iacute;a entre naci&oacute;n, Estado y pueblo, la democracia solamente ten&iacute;a lugar como un episodio pasajero, una coyuntura que permit&iacute;a ganar fuerzas para tomar, como se dec&iacute;a, el cielo por asalto, y degollar al enemigo. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><strong><em><span>Los comit&eacute;s c&iacute;vicos </span></em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Las fuerzas regionales, organizadas en torno a los comit&eacute;s c&iacute;vicos, fueron convirti&eacute;ndolos poco a poco en verdaderos espacios de concertaci&oacute;n, donde empresarios y obreros, profesionales y sindicalistas, hombres y mujeres inquietos y comprometidos con sus comunidades, pod&iacute;an eludir la persistente represi&oacute;n pol&iacute;tica y debatir acerca del desarrollo, la relaci&oacute;n entre econom&iacute;a y pol&iacute;tica, los desaf&iacute;os de la pobreza y de la exclusi&oacute;n. As&iacute;, los comit&eacute;s c&iacute;vicos, que en muchos casos nacieron bajo el impulso de las <span class="SpellE">&eacute;lites</span> y bajo la protecci&oacute;n de grupos locales de poder, fueron ampli&aacute;ndose, incluyendo a otros sectores y ganando vida democr&aacute;tica. Al hacerlo, obligados por el car&aacute;cter regional de su discurso, fueron tambi&eacute;n ampliando sus demandas y reivindicaciones. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Este proceso fue lento en los a&ntilde;os 50, dominados por el MNR y su fuerte vinculaci&oacute;n con los sindicatos obreros y campesinos, pero se hizo muy intenso y n&iacute;tido en el septenio <span class="SpellE">banzerista</span> (1971-1978), que reprimi&oacute; toda forma de organizaci&oacute;n social menos la que se cobijaba en los comit&eacute;s c&iacute;vicos. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Hab&iacute;a entonces, por supuesto, una relaci&oacute;n de mutua conveniencia. Al gobierno de <span class="SpellE">Banzer</span> le interesaba tener v&aacute;lvulas que aliviaran la presi&oacute;n, y a los comit&eacute;s les conven&iacute;a ser reconocidos como interlocutores en la toma de decisiones. Pero no hubo manipulaci&oacute;n ni control. De hecho, fue un mal c&aacute;lculo de Arce G&oacute;mez el que marc&oacute; el vuelque definitivo de los comit&eacute;s hacia la democracia. Quiso aglutinarlos en un comit&eacute; c&iacute;vico nacional ofreci&eacute;ndoles compartir el poder a cambio de renunciar a su independencia, y lo que obtuvo fue un valiente portazo del &uacute;nico prefecto civil de entonces, el dirigente c&iacute;vico cruce&ntilde;o Oscar Rom&aacute;n Vaca, en cuyo militante anticomunismo confiaban Garc&iacute;a Meza y Arce G&oacute;mez para manejar al resto. Grave error, Rom&aacute;n Vaca no estaba dispuesto a venderse al centralismo bajo ning&uacute;n pretexto.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><strong><em><span>Constitucionalismo emergente</span></em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Poco despu&eacute;s eligieron presidente del Comit&eacute; C&iacute;vico en Santa Cruz a <span class="SpellE">Percy</span> Fern&aacute;ndez, y su principal acto fue publicar la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado de 1967 y exigir su cumplimiento. Lo justific&oacute; apelando a los art&iacute;culos 109 y 110 que dispon&iacute;an la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y administrativa, aprobada en refer&eacute;ndum nacional en 1931 pero nunca aplicada. Quien le&iacute;a esos art&iacute;culos le&iacute;a tambi&eacute;n los otros, y muy r&aacute;pidamente el hecho de apelar a la Constituci&oacute;n se convirti&oacute; en un gesto de rebeld&iacute;a frente a una dictadura que no solamente la hab&iacute;a reemplazado por un estatuto militar, sino que pisote&oacute; los derechos humanos y golpe&oacute; con violencia a miles de ciudadanos. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>La demanda por la descentralizaci&oacute;n anim&oacute; el debate pol&iacute;tico, aportando con una propuesta espec&iacute;fica a la lucha por la democracia. &Eacute;sta dej&oacute; de ser un simple pelda&ntilde;o en la lucha de los sindicatos o una reivindicaci&oacute;n defensiva de los pol&iacute;ticos, y empez&oacute; a tener un contenido institucional concreto, una propuesta espec&iacute;fica de reforma del Estado. Descentralizar el poder era democratizar su ejercicio cotidiano, algo mucho m&aacute;s profundo y duradero que el mero ejercicio electoral. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Con la bandera de la descentralizaci&oacute;n y en torno a los comit&eacute;s c&iacute;vicos, amplios grupos de empresarios, profesionales y sectores de clase media se unieron a los grupos obreros y campesinos que luchaban por la democracia, y le dieron a &eacute;sta una nueva vitalidad. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>El gobierno de <span class="SpellE">Siles</span> <span class="SpellE">Zuazo</span> esquiv&oacute; como pudo la demanda descentralizadora, y nunca dej&oacute; de sentirse amenazado por los comit&eacute;s c&iacute;vicos. Cada reuni&oacute;n que celebraban sus dirigentes era interpretada como preludio de un posible golpe, y cuando se planteaba con fuerza la descentralizaci&oacute;n se recuperaba el fantasma del separatismo. En el gobierno de Paz Estenssoro se canaliz&oacute; la demanda hacia las municipalidades, convoc&aacute;ndose a elecciones y creando espacios pol&iacute;ticos locales en torno a los Concejos Municipales. En la gesti&oacute;n de Paz Zamora volvi&oacute; a plantearse con fuerza la descentralizaci&oacute;n y aparentemente el gobierno MIR-ADN estaba de acuerdo. Se form&oacute; una comisi&oacute;n c&iacute;vica y multipartidaria para concertar un proyecto de Ley que lleg&oacute; a aprobarse en grande en el Senado. Como alguien dijo entonces, si no quieres tomar una decisi&oacute;n, manda el tema a una comisi&oacute;n. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>El gobierno S&aacute;nchez de <span class="SpellE">Lozada</span>-C&aacute;rdenas retom&oacute; el tema, canaliz&aacute;ndolo hacia una radical y profunda reforma municipal que transfiri&oacute; recursos y poder a las alcald&iacute;as, ampliando al mismo tiempo los mecanismos de participaci&oacute;n ciudadana en ellas. Pero la descentralizaci&oacute;n departamental encontr&oacute; un candado en la reforma constitucional pactada entonces, pues se avanzaron detalles reglamentarios que en los hechos limitaron el papel pol&iacute;tico de las prefecturas a simples bisagras entre el gobierno nacional y los municipales. Esto fue ratificado por una Ley de Descentralizaci&oacute;n. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Los comit&eacute;s c&iacute;vicos, como otras organizaciones sociales, hab&iacute;an sido desplazados de la arena pol&iacute;tica, institucionalizada en el parlamento, los consejos departamentales y los concejos municipales, que era ocupada por los partidos. Hasta que sobrevino la crisis de los partidos, animada tanto por sus pugnas y errores como por el embate contestatario que las aprovech&oacute; con eficiencia, y volvieron entonces las organizaciones sociales al centro de la arena. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><strong><em><span>Autonom&iacute;a ya<span class="GramE">!</span></span></em></strong></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>La descentralizaci&oacute;n alud&iacute;a a un espectro amplio de situaciones y se prestaba a m&uacute;ltiples interpretaciones, tal como se lo hab&iacute;a podido comprobar entre 1981 y 1995. Por eso, cuando volvi&oacute; a plantearse, se lo hizo con un nuevo ropaje: autonom&iacute;a. Ella proporciona, adem&aacute;s, una imagen mucho m&aacute;s atractiva y vigorosa de lo que se desea, y ajusta la idea de la descentralizaci&oacute;n a un modelo institucional mucho m&aacute;s preciso.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>El camino recorrido en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute; fresco en la memoria y no hace falta referirlo. Est&aacute;n los nuevos estudios sobre viabilidad de las autonom&iacute;as, los proyectos formulados, el refer&eacute;ndum, los cabildos y, ahora, los proyectos de estatutos auton&oacute;micos. Como hace un cuarto de siglo, la demanda nace de Santa Cruz, cuenta con un amplio y fuerte respaldo de fuerzas regionales, y se postula como un proyecto de realizaci&oacute;n de la democracia. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Es cierto que a momentos da la impresi&oacute;n de que la autonom&iacute;a es una trinchera defensiva que erigen las fuerzas m&aacute;s liberales del pa&iacute;s, asentadas en las regiones m&aacute;s abiertas y donde se ha desarrollado una econom&iacute;a de mercado m&aacute;s integrada y, por tanto, parece sobre todo una estrategia coyuntural destinada a evitar el avasallamiento <span class="SpellE">estatista</span> que anima a una fracci&oacute;n del gobierno. Es posible que algo de eso tenga. Pero cuando se recuerda, como lo hemos hecho ac&aacute;, la historia pol&iacute;tica de la autonom&iacute;a, no hay lugar a enga&ntilde;o. Esta demanda tiene ra&iacute;ces muy profundas y una genealog&iacute;a y proyecciones que son aut&eacute;nticamente democr&aacute;ticas. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>A mayor descentralizaci&oacute;n, mayor democracia, dec&iacute;amos en los 80. La experiencia de los municipios ya nos lo demostr&oacute;, pero ha resultado insuficiente para desalentar la tentaci&oacute;n autoritaria y centralista que parece intr&iacute;nseca al estatismo. Es indudable que esa tentaci&oacute;n est&aacute; presente en el gobierno actual ya que en el <span class="GramE">MAS</span> hay por lo menos una fracci&oacute;n importante que tiene vocaci&oacute;n totalitaria. Basta observar la desaparici&oacute;n del concepto de rep&uacute;blica en el proyecto de reforma constitucional que aprob&oacute; la mayor&iacute;a oficialista, y registrar la ampliaci&oacute;n de roles al Estado y su definici&oacute;n total, que absorbe incluso la idea de naci&oacute;n, donde antes pod&iacute;a reconocerse la sociedad. </span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Obviamente, esa no es la &uacute;nica fracci&oacute;n en el <span class="GramE">MAS</span>, pues de otro modo no se habr&iacute;an incorporado elementos de populismo indigenista que tambi&eacute;n socavan la concepci&oacute;n autoritaria y centralista, dando a la gesti&oacute;n de gobierno y a su proyecto constitucional esa imagen desordenada y contradictoria. Pero &eacute;stos son elementos que contienen otros riesgos, tan peligrosos como el autoritarismo, porque hacen de las identidades &eacute;tnicas el fundamento de la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, exactamente como lo hizo Toledo en la colonia, exacerbando la discriminaci&oacute;n cultural y el racismo.</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-indent: 27pt;"><span>Las autonom&iacute;as departamentales, en la medida en que transfieren capacidad de decisi&oacute;n a las sociedades regionales y las reconocen referidas a un territorio, son m&aacute;s abiertas e incluyentes, y encuentran su sost&eacute;n en la voluntad de las personas, en los ciudadanos, sujetos pol&iacute;ticos primordiales y fines &uacute;ltimos de la democracia. Esa es su fuerza y de ah&iacute; nace el poder que las regiones muestran hoy.</span></p> <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span></p> <p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"><span>&copy; columnistas.net (especial para Pulso)</span></p> <p class="MsoNormal"><span><span>&nbsp;</span></span></p></div> <p>geovisit();<img src="http://visit.geocities.com/visit.gif?&amp;r=http%3A//www.geocities.com/laserna_r/poderregional.html&amp;b=Netscape%205.0%20%28Windows%3B%20de-AT%29&amp;s=1280x800&amp;o=Win32&amp;c=32&amp;j=true&amp;v=1.2" border="0" /></p> &lt;img src="http://visit.geocities.yahoo.com/visit.gif?us1241344641" alt="setstats" border="0" width="1" height="1"&gt;<p><img src="http://geo.yahoo.com/serv?s=76001076&amp;t=1241344641&amp;f=us-w5" border="0" alt="1" width="1" height="1" /></p>]]></description><pubDate>Sun, 03 May 2009 18:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bolivia sin Estado Nacional, un impactante art&#xED;culo de Andr&#xE9;s Sol&#xED;s Rada</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050301-bolivia-sin-estado-nacional-un-impactante-articulo-de-andres-solis-rada.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2009/050301-bolivia-sin-estado-nacional-un-impactante-articulo-de-andres-solis-rada.php</guid><description><![CDATA[<hr size="2" /><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">BOLIVIA: SIN ESTADO NACIONAL</span></p> <p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">Andr&eacute;s Soliz Rada</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">El pa&iacute;s est&aacute; dejando atr&aacute;s los esfuerzos de 183 a&ntilde;os, llenos de luces y sombras, por construir un Estado Nacional a&uacute;n in constituido, para dar paso a un Estado plurinacional, que reconoce a 36 naciones ind&iacute;genas. Tal reconocimiento no obedece a demandas de la sociedad. Nadie presenci&oacute; alguna manifestaci&oacute;n callejera o concentraci&oacute;n campesina en la que se coreara la consigna &ldquo;Viva las 36 naciones&rdquo;. <span> </span>En la guerra del agua de 2000, la muchedumbre enfrent&oacute; en Cochabamba a las fuerzas represivas al grito &ldquo;El Pueblo Unido Jam&aacute;s Ser&aacute; Vencido&rdquo;. En la guerra del gas, de 2003, cuyo n&uacute;cleo<span> </span>fue la ciudad de El Alto y que culmin&oacute; con la ca&iacute;da del neoliberal Gonzalo S&aacute;nchez de Lozada (GSL), se venci&oacute; bajo la consigna &ldquo;El Alto de Pie Nunca de Rodillas&rdquo;. En ambos sucesos, la presencia de banderas bolivianas fue abrumadora.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">Si alguien hubiera gritado en Cochabamba &ldquo;Viva los quechuas, abajo los mestizos&rdquo;, o en El Alto &ldquo;Los Aymaras de Pie, los Cholos de Rodillas&rdquo;, habr&iacute;a sido tomado por loco. La Nueva Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado (NCPE) es un producto ex&oacute;geno, oxigenado por millonarios desembolsos de ONGs, las que abonaron la disgregaci&oacute;n nacional bajo la excusa de leg&iacute;timas reivindicaciones culturales (Convenio 169 de la OIT , de 1990 y Resoluci&oacute;n de la Asamblea de la ONU de 2008). Las culturas ind&iacute;genas influyeron fuertemente en la sociedad boliviana. La religi&oacute;n cat&oacute;lica abandon&oacute; la ortodoxia para acu&ntilde;ar cultos a v&iacute;rgenes mestizas, la medicina occidental se mezcl&oacute; con recetas tradicionales, al igual que los mejunjes surgidos en la comida casera. El folklore se enriqueci&oacute; con creaciones indo mestizas, que combinaron inspiraciones del cholaje con acordes precolombinos. </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">Las uniones legales y extra legales fortalecieron la porosidad social y lograron que la presencia morena en universidades, cargos p&uacute;blicos, Fuerzas Armadas o Polic&iacute;a se tornara creciente. Esta es la l&iacute;nea que debi&oacute; profundizarse. Evo Morales ha usado el castellano para erradicar el analfabetismo, lo que demuestra que la casi totalidad de la poblaci&oacute;n boliviana habla este idioma. <span> </span>Las ONG dicen que la justicia comunitaria se mantuvo por la ausencia del Estado en poblaciones aisladas. Lo obvio era garantizar esa presencia en vez de imponer, como ocurre ahora, el desbarajuste de 36 &ldquo;justicias&rdquo; contradictorias.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">Los defensores del caos aducen que no permitir&aacute;n que la casta criollo-mestiza, contin&uacute;e con la opresi&oacute;n de los 500 a&ntilde;os. Esta es una dulce melod&iacute;a para los agentes del poder mundial que esperan apoderarse de los territorios ind&iacute;genas, la biodiversidad y los recursos naturales que contienen. Similar sentimiento es compartido por terratenientes y separatistas de la &ldquo;media luna&rdquo;, que exigen convertir a Bolivia en Estado federal bi nacional. Los oligarcas racistas <span> </span>y neoliberales que pululan especialmente en barrios residenciales, que despreciaron a Felipe Quispe y Remedios Loza, a Carlos Palenque y Max Fern&aacute;ndez (sus abuelos repudiaron a Isidoro Belzu y Andr&eacute;s de Santa Cruz y Calahumana), se sienten justificados por el fundamentalismo ind&iacute;gena.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;"> </span></p><p><span style="font-family: Times New Roman; color: #000000; font-size: small;">El &eacute;xito de separatistas y plurinacionales se asienta en el odio, el caos y el descontrol social. La masacre de campesinos en Pando y la humillaci&oacute;n de ind&iacute;genas en Sucre coexisten con linchamientos impunes, asaltos y cercos al Parlamento, observados por la Polic&iacute;a a prudente distancia. La corrupci&oacute;n alcanza ahora a dirigentes de movimientos sociales empe&ntilde;ados en recaudar fondos para sus organizaciones. La producci&oacute;n de coca&iacute;na est&aacute; en auge. La guerra entre pobres tambi&eacute;n se acent&uacute;a. Cooperativas mineras, formadas por ind&iacute;genas, son asaltadas por otros ind&iacute;genas. El odio racial est&aacute; a flor de piel. El Estado plurinacional avanza incontenible. Pese a todo, se necesita usar los escasos resquicios de la NCPE para seguir buscando la unidad nacional.</span></p><p>&nbsp;</p><p><span style="font-size: xx-small;">Andr&eacute;s Soliz Rada:</span></p><p><span style="font-size: xx-small;">Es un destacado periodista boliviano y experto en el tema de Hidrocarburos. Fue Diputado por CONDEPA y porteriormente el primer ministro de Hidrocarburos del actual gobierno.</span></p>]]></description><pubDate>Sun, 03 May 2009 18:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>El libro de V&#xED;ctor Rojas V&#xE1;squez</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2008/122401-el-libro-de-victor-rojas-vasquez.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2008/122401-el-libro-de-victor-rojas-vasquez.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Es para m&iacute; motivo de particular complacencia el tener la oportunidad de presentar el libro de V&iacute;ctor Hern&aacute;n Rojas V&aacute;zquez: &ldquo;Chile y Bolivia: Limitaciones y obst&aacute;culos que inciden en la relaci&oacute;n bilateral 1975-1990&rdquo; <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Realmente, mi permanencia aqu&iacute; en Chile durante estos &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os coincidi&oacute; y se ha mantenido, de alguna manera ligada, al trabajo acad&eacute;mico y de investigaci&oacute;n al que V&iacute;ctor se ha dedicado, por su parte, durante estos coincidentes cuatro a&ntilde;os. </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Cuando se me invit&oacute; a trabajar en el Consulado General de Bolivia, como segundo hombre del equipo de trabajo que se estaba conformando al iniciarse el a&ntilde;o 2003, mi primera observaci&oacute;n fue que yo no era, precisamente, un experto, ni me hab&iacute;a mantenido particularmente ligado al an&aacute;lisis y el estudio del complejo tema de la relaci&oacute;n bilateral entre Chile y Bolivia. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Durante m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de trabajo y ahora veinte a&ntilde;os en el servicio exterior de mi pa&iacute;s, me hab&iacute;a dedicado, pr&aacute;cticamente en forma exclusiva, al tema de la integraci&oacute;n. Es decir a la coincidente participaci&oacute;n de Bolivia en todos los acuerdos, convenios y tratados regionales y subregionales de integraci&oacute;n en los que Bolivia, por su triple proyecci&oacute;n hacia el Pac&iacute;fico, el Plata y la Amazon&iacute;a, se mantiene indiscutiblemente ligada. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En tal sentido, cuando acept&eacute; la delicada responsabilidad de formar parte del equipo de trabajo del Consulado General de Bolivia en Chile, lo hice en el convencimiento de que la soluci&oacute;n del problema de la reintegraci&oacute;n mar&iacute;tima de Bolivia al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico se inscrib&iacute;a, inequ&iacute;vocamente, en el contexto de la integraci&oacute;n. <br /> </span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Esta convicci&oacute;n qued&oacute; inscrita, a mediados de los a&ntilde;os setenta, con la publicaci&oacute;n de un peri&oacute;dico especializado en los temas de la integraci&oacute;n latinoamericana, bajo la denominaci&oacute;n de: &ldquo;El Integrador&rdquo;. Esta quimera se constituy&oacute; en un proyecto unipersonal de difusi&oacute;n de los ideales y proyectos integracionistas, en un contexto pol&iacute;tico que pretend&iacute;a dejar de lado el ideal integracionista que hab&iacute;a empezado a forjarse entre nuestros pa&iacute;ses, al iniciarse la prometedora d&eacute;cada de los a&ntilde;os sesenta. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Esta vocaci&oacute;n por la integraci&oacute;n, que me ha acompa&ntilde;ado siempre, la compart&iacute; con V&iacute;ctor Rojas a los dos o tres meses de haber llegado a Chile, fecha en la cual el autor del libro que presentamos hoy, era ya, un profundo conocedor de la historia de Bolivia y Chile, particularmente en todo cuanto se refer&iacute;a al curso de las negociaciones que se hab&iacute;an emprendido para la recuperaci&oacute;n del acceso soberano de Bolivia al Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Fue en ese contexto y oportunidad que tom&eacute; conocimiento de la decisi&oacute;n de V&iacute;ctor Rojas de abordar este tema para su trabajo de tesis de Mag&iacute;ster. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Esta identidad de un joven historiador chileno, con la problem&aacute;tica de la mediterraneidad de mi pa&iacute;s, no pudo dejar de llamarme la atenci&oacute;n, particularmente por la modestia y prudencia con la que se refieren a los temas m&aacute;s complejos, quienes conocen la complejidad del tema que est&aacute;n abordando. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Por &eacute;stas y otras obvias razones, emprend&iacute; la lectura del libro &ldquo;Chile y Bolivia: limitaciones y obst&aacute;culos que inciden en la relaci&oacute;n bilateral 1975 &ndash; 1990&rdquo; con mucho inter&eacute;s y al ir comprobando tanto la consistencia como la proyecci&oacute;n de los juicios que se iban desarrollando en cada uno de los cap&iacute;tulos del libro, me sent&iacute; tentado, en m&aacute;s de una oportunidad, a pasar r&aacute;pidamente al cap&iacute;tulo de las conclusiones que se iban perfilando. Me felicito de no haber cedido a esa tentaci&oacute;n, por cuanto la consistencia de esas conclusiones se encuentra s&oacute;lidamente respaldada por la lectura de los cinco primeros cap&iacute;tulos del libro de V&iacute;ctor Rojas. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">La claridad y la precisi&oacute;n con la que se exponen y se sustentan las ideas inscritas en este trabajo, hace que su lectura pueda ser f&aacute;cilmente comprendida por todo aquel que se decida a emprenderla y &eacute;ste es un m&eacute;rito adicional que se encuentra en el libro de V&iacute;ctor, sobre un tema plagado de complejidades e intentos por tergiversar o por forzar la lectura de los acontecimientos hist&oacute;ricos a la coincidencia de los mismos con la arraigada visi&oacute;n, plagada de prejuicios, que con demasiada frecuencia se encuentra en la mayor&iacute;a de los trabajos y estudios en los que se aborda esta tem&aacute;tica que ha incidido y seguir&aacute; incidiendo, tan determinantemente, en el diario acontecer de la proyecci&oacute;n y el desarrollo de Bolivia y Chile. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Con el objeto de que todos los que han concurrido a la presentaci&oacute;n de este libro tengan la oportunidad de disfrutarlo y de compartir el prop&oacute;sito del autor, no voy a destacar m&aacute;s que una de las identidades de pensamiento que encuentro reflejadas en esta obra y es la de que &ldquo;LA INTEGRACI&Oacute;N ES LA CLAVE, NO HAY OTRA&rdquo;. Esta es la convicci&oacute;n a la que llega V&iacute;ctor Rojas como culminaci&oacute;n del an&aacute;lisis de la historia de un per&iacute;odo concreto de negociaciones sostenido con uno de los gobiernos que, en forma m&aacute;s gravitante y determinante ha incidido en la historia, no solamente del siglo XX de la Rep&uacute;blica de Chile, sino tambi&eacute;n en la de los inicios de este nuevo siglo. <br /></span><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Pero el trabajo que presentamos hoy no se circunscribe solamente a la investigaci&oacute;n y el an&aacute;lisis de la historia. V&iacute;ctor Rojas incluye en tu trabajo la formulaci&oacute;n de una propuesta realmente consistente y viable para la efectiva y definitiva soluci&oacute;n del problema del enclaustramiento geogr&aacute;fico en el que se mantiene Bolivia desde hace 128 a&ntilde;os. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Para reafirmar lo que acabo de decir y para invitarlos muy sinceramente a leer todas y cada una de las p&aacute;ginas de este breve y consistente trabajo, quiero referirme con alguna precisi&oacute;n a algunos de los puntos centrales que han llamado particularmente mi atenci&oacute;n. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En primera instancia, la afirmaci&oacute;n que hace el autor sobre que &ldquo;Chile no renunciar&aacute; jam&aacute;s&rdquo; a continuar la pol&iacute;tica que se conoce en Chile como &ldquo;pol&iacute;tica boliviana&rdquo;, a partir de los conceptos claros e indiscutibles, nunca suficientemente reiterados, que sostuvo el Ministro de Relaciones Exteriores y posteriormente Presidente de Chile durante la Guerra del Pac&iacute;fico, Domingo Santamar&iacute;a, quien fue categ&oacute;rico al precisar que &ldquo;no olvidemos que no podemos ahogar a Bolivia, privada de Antofagasta y de todo el litoral que antes pose&iacute;a hasta el Loa, debemos proporcionarle, por alguna parte, un puerto suyo, una puerta de calle, que le permita entrar al interior sin zozobra, sin pedir venia&rdquo;. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Otro de los conceptos inscritos en este trabajo y sobre el cual habr&aacute; que seguir meditando, es que &ldquo;se observa como una constante de la pol&iacute;tica exterior del Estado chileno, buscar una soluci&oacute;n&rdquo; a este problema y si bien el trabajo que comentamos el d&iacute;a de hoy se refiere exclusivamente al per&iacute;odo de los a&ntilde;os 1975 a 1990, tal como se&ntilde;al&eacute; al iniciar estas palabras, el autor ha realizado una extensa investigaci&oacute;n que ha abarcado el an&aacute;lisis de las diferentes opciones de soluci&oacute;n que se han venido planteando para intentar resolver el problema del enclaustramiento mar&iacute;timo en el que se ha mantenido a Bolivia. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Asimismo, debo destacar que este trabajo tiene adem&aacute;s el m&eacute;rito de incluir en su an&aacute;lisis no solamente un per&iacute;odo de la historia reciente, particularmente din&aacute;mico y complejo de la relaciones entre Bolivia y Chile, sino tambi&eacute;n el de los diferentes actores vecinales que incidieron y seguir&aacute;n incidiendo determinantemente en el curso de las negociaciones que se decidan emprender entre Bolivia y Chile, para resolver el m&aacute;s que centenario problema que sigue interfiriendo, determinantemente, la consecuci&oacute;n de los objetivos de desarrollo ya no solamente de Bolivia, sino tambi&eacute;n la consecuci&oacute;n de los desaf&iacute;os que Chile se propuesto alcanzar en esta nueva etapa de su desarrollo, como plataforma de las inversiones y el comercio del Asia Pac&iacute;fico con Am&eacute;rica del Sur. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Para concluir quiero reiterar que el trabajo de V&iacute;ctor Rojas, adem&aacute;s del m&eacute;rito de la consistencia y de la rigurosidad en la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, muy dif&iacute;cil de lograr en tan pocas p&aacute;ginas, tiene la virtud, adicional, de llegar a la formulaci&oacute;n de una propuesta digna de tomarse en cuenta. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En tal sentido, formulo una invitaci&oacute;n a leer con atenci&oacute;n el libro: &ldquo;Chile y Bolivia: Limitaciones y obst&aacute;culos en la relaci&oacute;n bilateral 1975-1990&rdquo;, que nos entrega hoy V&iacute;ctor Rojas y le deseo muy sinceramente el mayor de los &eacute;xitos en la consecuci&oacute;n de las nuevas metas que se ha impuesto, un poco lejos de Valpara&iacute;so, Santiago y La Paz, pero hoy la &uacute;nica distancia que nos separa es la de unas teclas de computador, seguiremos en contacto y pendientes del resultado de los nuevos desaf&iacute;os en los que me asiste el convencimiento que seguiremos coincidiendo. <br /></span></p><p align="justify"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Gracias V&iacute;ctor Hern&aacute;n y mucho &eacute;xito.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 24 Dec 2008 12:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bolivia al borde del Abismo</title><link>https://victorrojasvasquez.blogia.com/2007/113001-bolivia-al-borde-del-abismo.php</link><guid isPermaLink="true">https://victorrojasvasquez.blogia.com/2007/113001-bolivia-al-borde-del-abismo.php</guid><description><![CDATA[<p>Queridos Amigos:</p><p>Quiero con esta imagen plasmar el resultado de lo que actualmente ocurre en Bolivia</p><p>&nbsp;</p><p>Fuente: La Raz&oacute;n, La Paz, 29 de noviembre del 2007. </p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 30 Nov 2007 06:58:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
